
A finales de abril Samsung anunció oficialmente que estaba desarrollando un terminal Android que decidió bautizar con el nombre de Samsung i7500 Galaxy, y según nos informan desde la empresa coreana, llegará a las tiendas la semana que viene y se venderá libre (no han querido concretarnos el precio) o con la operadora Yoigo por 99€, con permanencia de 18 meses (tarifa Internet).
Recordemos que el Galaxy es el tercer cuarto terminal Android en aparecer en el mercado, y representa una ofensiva seria contra los subvencionados HTC Dream, Magic y Hero. Con un aspecto más parecido estos dos últimos, el teléfono carece de teclado físico completo, y por especificaciones podríamos decir que el terminal de Vodafone es su más directo rival.
El teléfono cuenta con una serie de detalles que lo hacen diferente, como su estupenda pantalla AMOLED, la inclusión de flash en su cámara de 5 mega píxeles, un micrófono superior para las tomas de vídeo, o la sustitución del trackball por un pad direccional.
Samsung i7500 Galaxy, análisis (primera parte)
La versión del sistema operativo cargado es equivalente a la utilizada en el HTC Magic (1.5), por lo que contamos con teclado QWERTY en pantalla, o grabación y reproducción de vídeo. Un detalle incomprensible es la desaparición de Google Street View como una de las vistas disponibles en Google Maps. Sinceramente me hubiera gustado que Samsung se hubiera decidido a modificar la interfaz de la forma en la que HTC lo ha hecho con Sense, pero creo que será cuestión de tiempo, quizás en el siguiente terminal Android.
Como el HTC Magic, cuenta con una pantalla táctil capacitiva de 3.2 pulgadas y una resolución de 320×480 píxeles. Pero hasta aquí las coincidencias, ya que si algo llama poderosamente la atención en este terminal es la calidad de imagen que proporciona la tecnología AMOLED al conjunto (y otras no visibles como la autonomía).
Los colores son más vivos y agradables, y la cantidad asciende hasta los 16 millones por los 65000 presentes en una HTC Magic, además el dispositivo de Samsung cuenta con sensor de sensibilidad a la luz que adapta la pantalla al entorno, consiguiendo que el teléfono siga siendo legible en la luz solar directa, aunque no es ninguna maravilla en este aspecto. Destacar la calidad de la pantalla en reproducción de vídeo.
Por último comentar que la pantalla es muy sensible al tacto, y parece encantada en absorber cualquier huella que le pongamos encima, algo que ocurre con el resto del terminal, por lo que resulta imposible mantenerlo presentable.
Diseño, dimensiones y construcción
El diseño está en la línea del nuevo estilo que el fabricante coreano quiere dar a sus desarrollos, representantes de esto son el S8000 Jet o el Omnia II, pero tomando una disposición de controles y forma más parecida al HTC Magic.
Diremos que cuenta con unas líneas muy simples, abusando del plástico negro pero sin llegar a parecer un teléfono barato, recalcar de nuevo que el teléfono es amante de las huellas dactilares, cuenta además con detalles plateados por todo el teléfono, que definen zonas y funciones, dando un toque elegante al teléfono.
En definitiva no tengo ninguna queja con la calidad de construcción, todo lo contrario, y estoy seguro que la durabilidad será una de sus mejores cualidades.







