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Supongo que ya conoceréis al LG KM900 Arena por la cantidad de veces que repiten el anuncio en televisión, podríamos decir que independientemente de su calidad y las expectativas que tengamos puestas en él, representa perfectamente a la nueva ola de teléfonos que quieren ser como el innombrable terminal de Apple, y no tengo ninguna duda de que se trata de uno de los teléfonos más interesantes de la presente temporada, razones no le faltan.

Presentado el pasado mes de Febrero en el MWC de Barcelona, el teléfono causó un gran impacto mediático y las primeras impresiones fueron bastante positivas, su principal reclamo fue el estreno de una interfaz de usuario S-Class 3D, de considerable fluidez, original diseño y una aparente sencillez de uso.

Partimos el análisis con la idea de que el LG Arena es un teléfono excepcionalmente bien equipado con casi todas las características que se demandan en el mercado, un potente hardware, conectividad 3G (HSDPA), WiFi, GPS, transmisor y receptor FM, además de una generosa memoria interna de 8 GB, pero conozcámoslo desde fuera:

Diseño, construcción y pantalla

Lo primero que llama la atención al conocerlo físicamente, es el reducido tamaño que presenta para un teléfono que cuenta con 3 pulgadas de pantalla, su peso, que no sobrepasa los 105 gramos también ayuda a crear esta sensación. Las dimensiones exactas son de 105,9 × 55,3 × 12 mm, más pequeño que su hermano LG Renoir, o que un iPhone.

Para gustos, colores, pero en el caso que nos ocupa no creo que a nadie disguste el diseño del LG KM900 Arena, de líneas sencillas (no excesivamente originales), cuenta con un marco metálico que rodea a la pantalla en la parte frontal, lo que le da un toque elegante. Comentar que algunas operadoras europeas pondrán a la venta una versión gris oscuro metalizado (Titan Black), de la que por ahora no tenemos constancia de que aparezca en el mercado español.

La parte trasera es más sencilla si cabe, realizada con material símil aluminio. En líneas generales me gusta la calidad de su construcción, los materiales empleados y su diseño, que gira entorno al protagonista principal, la pantalla táctil.

Una pantalla táctil de tipo capacitivo con 3 pulgadas y 16 millones de colores, realizada con tecnología TFT, que proporciona una gran calidad de imagen, altos niveles de brillo y contraste, y una resolución de 800 × 480 píxeles (WVGA), con una densidad de píxeles mayor que teléfonos que presumen de ello, como el Sony Ericsson XPERIA X1.