antena_movil

Los principales fabricantes de teléfonos móviles, Nokia, Samsung, LG, Motorola o Sony Ericsson, tienen unos ochocientos clientes. De estos, solamente unos doscientos son verdaderamente importantes. Son clientes con un poder enorme, son las operadoras de telefonía móvil.

Fabricar un teléfono móvil partiendo de cero, es decir sin evolucionar un modelo que ya exista, cuesta entre 100 y 200 millones de dólares. Se necesitan ingenieros, diseñadores, inversión en marketing, transportes, materiales y cientos de miles de pruebas antes de lanzarlo al mercado. Pese a todo el despliegue de medios, pese a todo el gasto que conlleva, si las operadoras deciden que no quieren un determinado modelo móvil, los fabricantes prefieren cancelar su producción.

La industria de la telefonía móvil genera para las operadoras a nivel mundial un volumen de negocio de unos 800.000 millones de dólares. El 51% de los beneficios por servicios móviles se reparten entre tan sólo 10 operadoras.